Nunca dejo de viajar

Tras dos años y medio viajando por el continente americano sobre una bicicleta he vuelto al calor de un hogar. A través de mi blog Fisterrabicicleta.com sois muchos los que me acompañasteis en esta aventura y que ahora, expectantes por más, me preguntáis hacia donde van a ir dirigidos mis pasos.

Desde hace unas semanas duermo siempre en un maravilloso rincón del Pirineo, mis días de nómada se congelan en el tiempo momentáneamente para saborear otra forma de vivir, un nuevo camino que sin duda busca también sonreír. Tatacoa sigue conmigo y ahora Nhèu la acompaña, juntos seguimos explorando los valles que nos rodean y es que, a pesar de todo, nunca dejaré de viajar.

Mi amigo Tato se ha ido esta mañana con la nieve crujiendo bajo sus pies y con la discreta sensibilidad que le caracterizan me ha dejado un pequeño clip guardado en el ordenador. Una historia contada a través de su cámara directa al corazón, un video tan exquisitamente sutil que no puedo dejar de ver una y otra vez.  

Después de dos años y medio viajando en bicicleta por el continente Americano he regresado al calor de un hogar. Una agradable sensación de libertad que me deja seguir adelante en mi afán por sonreír y explorar. 
Mi amigo Carlos de la Rosa me ha venido a visitar un fin de semana, y a través de este video cuenta mi historia con una maravillosa sensibilidad.