Las montañas en Fat bike.

Bajo una apariencia tosca y pesada las Fat bikes son etiquetadas como bicicletas exclusivas para pedalear sobre la nieve o la arena del desierto, pero nunca las cosas son lo que esperamos. 

Sus grandes ruedas transmiten unas sensaciones completamente nuevas cuando te mueves sobre ellas. Sus gramos de más dejan de ser importantes cuando una inmensa sonrisa te invade recorriendo los caminos que te llevan hasta lugares recónditos de las montañas.

Flotas sobre el aire de sus ruedas en cualquier terreno y una sensación de suave silencio te acompaña mientras avanzas sin perder la tracción. 

Una mountain bike es como esquiar en pista, una fat bike es como esquiar sobre nieve polvo.

Gracias al proyecto beFAT tengo la oportunidad de compartir todas estas experiencias con muchas personas, transmitiendoles el valor de disfrutar de las montañas sin importar los tiempos ni los records.

Me han mandado al taller el novedoso proyecto que lleva a cabo Rinsten para probar sobre nuestras bicicletas. Un artilugio que instado bajo nuestro sillín evita las vibraciones que se transmiten a nuestro cuerpo con las imperfecciones del terreno en el que pedaleamos.

Montando el Rinsten sobre la Surly Ice Cream Truck en nuestro taller.

Lo hemos probado, y efectivamente es una sensación muy agradable la que siente.

Sobre las Fat bikes no lo encuentro tan apropiado ya que las gruesas ruedas ya amortiguan las vibraciones, pero lo coloqué entonces en mi bicicleta de carretera y es aqui donde agradeces su suave amortiguación. Lo puedes graduar en base a tu peso, o al rebote que tu quieras sentir moviendo la posición de la tija y el sillín sobre la estructura en un ángulo más o menos cerrado.

Hay que tener en cuenta que dependiendo de su colocación puede variar la geometría de nuestra bicicleta y por tanto variar nuestra posición a la hora de pedalear.