Bikepacking "Pedals de foc"

En los próximos días voy a recorrer una emblemática ruta que rodea por caminos, senderos y una pequeña porción de carreteras, los alrededores del parque nacional de Aigüestortes, en el Pirineo Catalán.

La ruta oficial, creada por Oscar Balcells y Miquel Sánchez allá por el 2005, tiene unos 215km de distancia y cruzando las comarcas del Valle de Aran, Alta Ribagorza, Pallars Jussá y Pallars Sobirá acumula más de 5500 metros de desnivel, la “Pedals de Foc”.

Tengo la suerte de vivir en el valle de Aran por lo que no tuve que pensar mucho en la logística para comenzar la ruta, simplemente cargar la bicicleta con lo indispensable para pasar unos días en la montaña y salir de casa pedaleando al encuentro del track. 

Saco de dormir, tienda de campaña, aislante, hornillo, café, olla, comida, una muda y algo de abrigo.

Ice Cream Truck + Ortlieb bikepacking

Contestando a las dudas que recibí durante la travesía a través de Instagram (@juansisto y @befat_) no existe un tiempo estipulado para completarla* si la haces de un modo autónomo, depende de ti y las ganas que tengas de viajar o de llegar. En mi caso nadie me esperaría al final del recorrido con un cronómetro y pedalear con lo necesario a cuestas me permitía disfrutar del entorno a mi antojo. 

*La empresa Pedals del Mundo encargada de realizar esta ruta de un modo turístico oferta de 3 a 6 días. 

Por supuesto que la bicicleta que me acompaña es una fat, la tracción, estabilidad y confort que me ofrece en terrenos montañosos me hace olvidar la lentitud de los tramos de asfalto y la prioridad para mi, sin duda, siempre es disfrutar de las montañas.

Cruzando la Coll d'Oli, Vall Fosca. 

El recorrido es maravilloso, empinadas subidas y técnicos descensos me llevan por valles y cimas durante días atravesando pequeños pueblos escondidos donde las fuentes aun tienen nombre propio. Dormir con la tienda de campaña no resulta difícil y puedes abastecerte de agua en muchos puntos del camino. En los pueblos que atravieso soy atendido por las personas como si fuera un vecino más, entregandome incluso pan con aceite y tomate para complementar mi cena de esa noche.

- El agua de esta fuente es la mejor que hay... escuché decir en numerosas ocasiones.

Es una sensación muy agradable sentir que viajas estando tan cerca de casa, de repente, subido a mi bicicleta con todos esos bolsos me convierto en un viajero más que recorre las montañas y pueblos del Pirineos. En una ocasión incluso llegaron a saludarme en inglés! pero es cierto que todavía es extraño ver personas viajando de este modo en España, el "bikepacking" poco a poco va extendiéndose entre aficionados pero aun no está popularizado. 

En mi caso ha sido mi primera experiencia y las sensaciones han sido 100% positivas. La estabilidad y libertad que te da llevar el equipaje en la misma línea de la bicicleta no es comparable a las clásicas alforjas, donde el peso va retrasado por fuera del cuadro de la bici. Además al sujetarse con velcros y correas, en vez de atornillado como lo hacen las parrillas para las alforjas, el cuadro no sufre en absoluto con las vibraciones y puedes realizar descensos sin preocuparte de las piedras o saltos del camino. 

Perderse durante días con tu bicicleta por las montañas en completa autonomía... la esencia del mountain bike!

El trazado original de la ruta es maravilloso, pero tienes opciones de realizar muchas variantes. En mi caso no terminé en Vielha, desviándome en Bagergue para atravesar la coll de Varrados y así llegar a Vilamos nuevamente después de 4 días y medio perdido en la montaña, muchas lluvia, 246km y 7.354m de desnivel. Una ruta muy recomendable.

Aqui puedes descargarte el track completo de la ruta que realicé sin waypoints. Los lugares para descansar dependen del ritmo de cada uno. Si tuvieras cualquier duda deja un comentario y te lo responderé lo más rápido que pueda.

Reflexión personal:

La primera regla para practicar una actividad de montaña es la montaña.

El deporte en este medio ha de ser siempre una consecuencia y no la prioridad. Si nos olvidamos de su delicadeza y la usamos como un simple medio recreativo para sumar desniveles o adaptarla a nuestro antojo, perdemos la esencia de cualquier deporte que se practique en ella y convertimos uno de los pocos medios salvajes que nos quedan en un parque de atracciones.

El envoltorio de un gel energético detonó el flujo de esta reflexión mientras pedaleaba hasta lo alto del collado que me llevaría al siguiente valle. ¿Como iba alguien a tirar un envoltorio plástico al camino sin ningún remordimiento? Es imposible! Quizá se le cayó de la mochila o del bolsillo… no era el mismo perfil de gente que deja el papel higiénico tirado sin ningún complejo como si la montaña se tratara de un retrete… ¿o si?

La popularidad que los deportes de montaña han adquirido en estos últimos años han provocado el descontrol sobre el medio y la confusión sobre lo que es o no correcto.

La persona que viene a subir una cima no tiene porque gustarle la montaña, simplemente tener la opción de ascender 1000 m de desnivel continuados y cronometrados. Quizá sea esta la razón de que el gel energético que consume durante la subida lo arroje al suelo sin miramientos para no romper el ritmo parando a guardarlo en su mochila, ¿que iban a decir después en las redes sociales cuando vieran que tardó 5 min más del tiempo estipulado en ascender la cima?

No conté cuantos envoltorios de gel recogí finalmente a lo largo del camino, pero fueron muchos.